| Biografía de Emprendedores |
| Area de Negocios: Automotriz |
| Lee Iacocca. Si encuentra un
gerente mejor, contrátelo Yo era hijo de inmigrantes, y a base de trabajar mucho, conseguí llegar, poco a poco, hasta la presidencia de la Ford Motor Company. Una vez en el cargo, tuve la impresión de que me hallaba en el techo del mundo. Pero el destino me dijo "Aguarda, que aún no hemos acabado contigo ¡Ahora vas a saber lo que se siente cuando a uno le dan una gran patada y lo echan del monte Everest!" "El 13 de julio de 1978 me despidieron de la empresa. Llevaba ocho años al frente de la Ford y treinta y dos al servicio de la casa. No había trabajado en otro sitio, y he aquí que, de repente, me encontré en la calle. Era para volverse loco." Al día siguiente de ser despedido por Henry Ford en persona, quien sentía ostensiblemente celos de su liderazgo lacocca, posiblemente aturdido por el "golpe", cometió su último error en la Ford dejarse humillar. Pero dejemos que él mismo lo cuente. "Al día siguiente de mi despido, me dirigí en coche al centro de trabajo que me habían asignado. Era un sombrío depósito de coches, a muy pocos kilómetros de la casa matriz. Sin embargo, tuve la impresión de encontrarme en otro planeta. No sabia con exactitud donde estaba ubicada mi oficina y ni siquiera sabia donde podía estacionar el coche. "Lo cierto es que no tardé en descubrir que había bastante gente esperándome para indicármelo. Alguien se había encargado de avisar a los periodistas y a la TV, que el antiguo Presidente de la Ford, ya dimitido de su cargo, acudía a trabajar allí por la mañana." -Un reportero de la televisión me acercó un micrófono y me preguntó: -¿Cómo se siente trabajando en este depósito, después de ocho años en la cúspide? -No acerté a contestarle. ¿Qué podía hacer? Pero cuando me hallé fuera del campo de foco de las cámaras, me dije a mi mismo la verdad. ¡¡ME SENTIA HECHO UNA PORQUERIA!! EL CLUB DE LOS DESPIDOS Años después, cuando el salvataje de la Chrysler lo transformó en héroe nacional, un periodista le preguntó cual era la razón de su gran popularidad en toda la nación "Creo que comenzó cuando me despidieron de Ford. Cuando hice el Mustang nadie daba realmente una mierda por mi. Pero cuando me echaron y cuando me levanté de las cenizas, como el "Ave Fénix", la gente se sintió identificada con el perdedor que, luego de caer sobre la lona, tiene todavía agallas para levantarse y triunfar. La autobiografía de Lee lacocca, editada en 1983, vendió siete millones de ejemplares sólo en los EE.UU., expandiéndose por el mundo traducida a seis idiomas. (Como libro de "tapas duras" es sólo superado por La Biblia y Juan Salvador Gaviota.) -¿A qué atribuyó este super-éxito? -Si hubiese una logia llamada "el club de los despedidos", seria una organización más grande que la de todos los católicos, republicanos o demócratas del país. Porque casi todos, en algún momento de su vida, han sido cesanteados." Hay momentos en la vida de una persona, en que se logra levantar algo constructivo en medio de la adversidad; hay veces en que las cosas se le ponen a uno tan mal, que te ves obligado a tomar el destino por el cuello y zarandearlo. OTRA VEZ EN LA PICOTA? Para muchos, y no sólo en los Estados Unidos. Lee lacocca es el paradigma del "self made man", el hombre que de la nada llega al todo y "es capaz de alzarse vitctorioso desde la situación mas desesperada", como bien lo define el periodista Peter Ross, de "Play Boy", quien recientemente lo entrevistó en su cuartel general de Detroit. Hoy tiene 67 años, se acaba de casar con una mujer bonita que tiene la mitad, y posee una fortuna personal cercana a los cien millones de dólares. El primer año de la fantástica recuperación de la Chrysler trabajó sólo por un dólar, pero en 1986, cuando las finanzas de la empresa estaban muy saneadas ganó 23 millones, gracias a una opción de compra de acciones de la compañía (él las tomó a un valor de U$S 6.- cuando sólo valían U$S 1,70.- y se benefició cuando superaron la barrera de los U$S 100.-) En sólo cuatro años, sin contar los fabulosos ingresos que le reportó su "Autobiografía" el ejecutivo más popular de América redondeó casi 50 millones de dólares. Todos y en especial su flamante mujer, le preguntan: ¿Para qué sigues al pie del cañón, después de casi medio siglo de trabajar intensamente? Pero lacocca no es de los que abandonan el barco cuando arrecia la tormenta. Hoy Chrysler, al igual que sus competidores GM y Ford, están pasando un mal momento. Pero él no se inmuta. "Hace diez años, rescatar a la empresa de la quiebra, fue como escalar el Everest con las manos desnudas; ahora puedo dormir tranquilo porque tengo 4.500 millones de dólares en efectivo." Luego de una década de importantes ganancias, la Chrysler registra cuatro cuatrimestres con abultadas pérdidas, lo que se agrava debido a la necesidad de financiamiento del programa de desarrollo, diseñado por el mismo lacocca, que demandará más de 15 billones de dólares en los próximos cinco años. -A las automotrices les va como la misma miércoles, reconoció hace poco. Realmente estamos en la pendiente. Nadie compra nada, y la gente está preocupada por perder sus trabajos. Estoy viendo toda clase de despidos de obreros. Tengamos esperanza de que esto no dure más de un año. AHORA HONDA ES LIDER Una de las causas de la crisis de las automotrices norteamericanas es la penetración en su mercado de las marcas japonesas. Honda y Toyota han desplazado a GM y Ford en las listas de los autos más vendidos. Mientras otros directivos hacen cundir el pánico, lanzando el ¡sálvese quien pueda!!, lacocca desafía a las principales marcas niponas, afirmando en su publicidad que los Chrysler son mejores. Cuando el reportero le preguntó porque arremetía contra los autos japoneses, contestó: "-Yo voy siempre detrás del líder. Cuando estaba en Ford, íbamos detrás del Chevy. Ahora que Honda es la marca más vendida, sigo con la misma estrategia." Para el líder empresario, los norteamericanos están sufriendo un "complejo de inferioridad" frente a los productos japoneses. Con coraje, con inteligencia, con decisión, "esta gran nación que derrotó a los comunistas en la guerra fría y al loco de Saddam Hussein, podrá salir airosa también de los desafíos que le presenta la competencia industrial y tecnológica del Japón." Como no conseguía quien representase a su empresa en el Japón, decidió intentarlo directamente, a partir de una pequeña concesionaria en el centro de Tokio. Lo detuvo un obstáculo: sólo el lote costaba 23 millones de dólares, y había que modificar los coches, poniéndoles el volante "a la derecha". SIN PELOS EN LA LENGUA Cuando su popularidad dio pie a que los medios periodísticos lo mencionaran como "presidenciable", tuvo que convocar a una conferencia de prensa para desmentir su candidatura. "Nunca consideré realmente en postularme. No soy tan idiota como para querer meterme en política. Ya sufrí bastante cuando Reagan me dio una muestra de esa "bolsa de gatos" y me pidió que restaurara la estatua de la Libertad, junté 350 millones para ese fin y me dejaron afuera del proyecto sin darme las gracias." "Lo que más admiro de la sociedad japonesa es que mientras nosotros tenemos un abogado cada diez personas, ellos tienen un ingeniero. La mejor manera de embromar a los japoneses, es enviarles todos nuestros abogados." Su sueño es participar de la "Global Motors", un consorcio internacional que integre a la Chrysler con la Nissan y la Volkswagen. Pero intuye que está todavía lejos. Compró una villa en el sur de Italia, con viñedos y allí disfruta como un niño fumando sus cigarros Montecristo y manejando un Mustang del '64 virtualmente nuevo con motor de 8 cilindros en V. Añora las gigantescas reuniones familiares, donde se congregaban más de 50 parientes y amigos. ¿Dónde encontrarlos ahora? Todos se han ido en Jet a alguna parte. ¿Piensa retirarse algún día? Ya había elegido sus sucesores en Chrysler, dos hombres de primera linea, pero uno de ellos se mandó mudar y le arruinó el plan. Quiere dejar la empresa no sólo en buenas manos, sino también fuera de peligro. ¿Si hoy tuviera que escribir mi epitafio, diría Lee lacocca. Un hijo de inmigrantes trabajó bien. Escribió un libro. Fue un patriota sin mácula. Restauró la estatua de la libertad" NOTA IMPORTANTE: Esta nota fue redactada tomando como fuentes: "IACOCCA, Autobiografía de un triunfador" La entrevista de Peter Ross, publicada recientemente en la revista "Play Boy" y "Crunch Time Again for Chrysler', de James B. Treece, que apareció en "Business Week" |