| |
"Conservo
agradables recuerdos de mi infancia en Palmira". A pesar de mis creencias
judías, mi papá me envió al Colegio (católico) Champagnat, lo que representó
un importante aporte para mi apertura intelectual". En 1963 se transfirieron
a Cali, donde su padre desarrolló una empresa textil. Sobre esa época,
León nos cuenta: "No nos faltaba nada, pero tampoco nos sobraba." En ese
período me preocupaban el amor y las mujeres. Solía escribir poemas y
también algunos ensayos." "Quería estudiar, pero no sabía muy bien que.
Después de cursar dos años de ingeniería en Cali tuvo un enfrentamiento
con su padre." Sus proyectos y los míos no coincidían." "Como me apasionaba
dibujar pensé en estudiar arquitectura, pero me convencieron que no lo
hiciera. Buceé en mi interior y llegué a la conclusión de que la arquitectura
no era para mí"
Finalmente, desembocó en economía, graduándose en economía industrial.
"Considero que es importante comenzar a trabajar antes de concluir los
estudios, por eso intenté hacerlo. "En Otis, la empresa de ascensores,
me dieron la oportunidad para trabajar en investigación de mercado."
BÚSQUEDA
DE UN CAMINO A LA ESPECIALIZACIÓN
Después de su experiencia laboral en Otis, a León le quedó claro que necesitaba
y deseaba perfeccionarse. Consideró que lo indicado sería intentar hacer
un Master en Administración de Empresas. Stanford me aceptó y me otorgó
una beca, Fueron dos años muy útiles para mi. "Al concluir tenía 25 años
y como obtuve buenas calificaciones, se me presentó la oportunidad de
trabajar en una Industria electrónica (AMDEX) en calidad de vicepresidente
para nuevos proyectos." La posición era excelente. Tuve que analizar y
ejecutar proyectos en distintos países para radicar industrias u otorgar
licencias. Durante mi trabajo en esos años pude establecer contactos,
conocer los mercados y concretar proyectos en México, Colombia y Brasil.
LA CARRERA EMPRESARIA
"A los 27 años volví a Colombia con una sólida formación profesional y
una interesante experiencia de trabajo. La Universidad de Los Andes me
ofreció una cátedra de Post-Grado en la carrera de administración de empresas.
El tema era planeamiento estratégico, negocios internacionales y marketing.
Después fui director del programa de alta gerencia. "Lo interesante de
enseñar, es que se aprende mucho. Uno no puede estar seguro de haber asimilado
un concepto, si no es capaz de transmitirlo eficazmente y someterlo a
la prueba de las inquietudes que transmiten los estudiantes". Simultáneamente
con esta experiencia en la docencia universitaria, se me presentó una
oportunidad excepcional. El gobierno colombiano y la sociedad Exxon, formaron
una empresa para el desarrollo minero. Era necesario montar la organización
a nivel mundial para vender el carbón que la empresa produjese. "No sabía
que era el carbón, ni para que se usaba. Pero ahí estuve yo". Al cabo
de cinco años, León Teicher produjo una estructura de 50 personas altamente
capacitadas, que vendían 800 millones de dólares de carbón en 16 países.
La inversión para abastecer esta millonaria operación de ventas fue de
3300 millones de dólares en cinco anos, radicándose en Colombia la mina
productora de carbón térmico más grande del mundo. Vendiendo carbón, llegué
por primera vez a la Argentina, en 1983. "Como resultado de estos cinco
años de trabajo conocí los vericuetos del Estado y una empresa formidable
como Exxon. Pero me aburrí. Fundamentalmente, por el contenido de funcionario
público que tenía mi trabajo".
LAS PUERTAS DE UNISYS
"La gente de Burroughs, que me conocía, me ofreció la posición de Director
Comercial para Colombia. Acepté. Supongo que habré hecho las cosas bien,
ya que al año y medio me ofrecieron trasladarme a Boca Ratón, en el estado
de Florida (EE.UU.), como gerente general de distribuidores, teniendo
a mi cargo nueve países de Latinoamérica y el Caribe. Para entonces, ya
había nacido UNISYS, como consecuencia de la fusión entre Burroughs y
Sperry Corporation. Después de otro año y medio en Boca me ofrecieron
esta posición en la Argentina". León Teicher llegó a nuestro país en octubre
de 1988, en los albores de la crisis que hoy padecemos. Pero para él y
para Unisys Argentina, crisis es sinónimo de oportunidad. Y se están preparando
para ello. Su actitud en estos meses, frente al desafío que Unisys Argentina
represente, lo ha llevado a:
1º
CONOCER A FONDO su empresa.
2º DIAGNOSTICAR
a partir de una información completa y realista;
3º REESTRUCTURAR mediante
una acción vigorosa y realizada en profundidad.
4º MEJORAR LA CALIDAD en
todos los rubros.
León Teicher es un hombre exitoso, que preside siendo muy joven una de
las empresas de computación más grandes a nivel mundial en la República
Argentina. Va a tener éxito también aquí, a pesar de las dificultades.
Entonces le preguntamos: ¿Cuál es su secreto? Nos responde con una anécdota.
"Educo a mis tres hijas tratando que comprendan que deben colaborar en
la casa, ayudando en las tareas domésticas. Por ejemplo, lavando los platos.
Al concluir este trabajo, a veces reviso los platos y si veo restos de
comida o de grasa en ellos, aprovecho la circunstancia. Les digo que aún
habiendo hecho el 90 % del esfuerzo, han perdido el sabor de su trabajo,
porque no luce y no sirve". "La persona que quiero tener a mi lado es
la que deja los platos resplandecientes", nos dice refiriéndose ya más
a sus colaboradores que a sus hijas. Jamás he tenido que pedir una recomendación
para obtener un ascenso o un empleo. Siempre me han ofrecido más de lo
que he podido aceptar, y creo que esto me ocurre porque me esfuerzo en
"dejar los platos inmaculados". Por pequeña que sea la tarea que a uno
le encomiendan, si hacemos ese 10 % de esfuerzo adicional para que el
trabajo quede perfecto, todo el mundo, tarde o temprano, notará y valorará
ese esfuerzo. Ese es mi secreto".
|
|